| Durante los
primeros meses posteriores al golpe militar se mantuvo la actividad terrorista de algunos
grupos de izquierdas, pero se aplacó un tanto después que el gobierno de Videla lanzara
su propia campaña terrorista contra los opositores políticos. En 1977, la Comisión
Argentina de Derechos Humanos denunció en Ginebra al régimen militar, acusándolo de
2.300 asesinatos políticos, unos 10.000 arrestos por causas políticas y la desaparición
de entre 20.000 y 30.000 personas, muchas de las cuales fueron asesinadas y sepultadas en
tumbas anónimas. La
economía siguió siendo caótica. En marzo de 1981, Videla fue sucedido en la presidencia
por el teniente general Roberto Viola, sustituido en diciembre del mismo año por el
comandante en jefe del Ejército, el teniente general Leopoldo Galtieri, cuyo gobierno
consiguió el apoyo casi unánime de la ciudadanía en abril de 1982 al ocupar por la
fuerza las islas Malvinas, territorio reclamado por Argentina desde 1833. Gran Bretaña
recuperó las islas en junio tras la breve guerra de las Malvinas, y el desacreditado
Galtieri fue reemplazado por el general de división Reynaldo Bignone.
La Asociación
Latinoamericana de Integración (ALADI), fundada en 1980, sustituyó a la ALALC como
organismo para la reducción de aranceles en el intercambio comercial entre los países
miembros. Entre 1986 y 1990, Argentina firmó una serie de tratados de integración
previstos para reducir aún más las barreras aduaneras entre los países
latinoamericanos.
|