Temerosa de
que Ramírez se dispusiera a declarar la guerra a Alemania por presión de Estados Unidos,
una Junta Militar -los llamados 'coroneles'- obligó al presidente a dimitir el 2 de
febrero de 1944 (dada la simpatía que esta Junta Militar tenía por las fuerzas del Eje,
el mantenerse neutral se debió a la inseguridad de sus miembros respecto al resultado de
la contienda y al interés por mantener una relación óptima fuera quien fuera el
ganador). El personaje central de esta Junta era el coronel Juan Domingo Perón, quien
había ocupado el puesto de subsecretario de Trabajo durante el régimen de Ramírez,
continuando en dicho cargo tras el derrocamiento de éste y su sustitución por el general
Farrell. A pesar de las alegaciones de solidaridad con la causa aliada, el gobierno
siguió reprimiendo toda actividad democrática y protegiendo a los agentes alemanes. En
julio, el gobierno estadounidense acusó a Argentina de ayudar a las potencias del Eje.
Finalmente, el 27 de marzo de 1945, cuando la victoria de los aliados en Europa estaba
asegurada, Argentina declaró la guerra a Alemania y Japón. Al mes siguiente, el gobierno
firmó el Acta de Chapultepec, un convenio de asistencia mutua de las naciones americanas
contra la agresión extranjera. Argentina fue miembro fundador de las Naciones Unidas
(ONU), en junio. Poco después se anunció la celebración de elecciones a principios de
1946.